La belleza arquitectónica comienza con los palacios reales. Estas construcciones lujosas e imponentes son de los destinos más atractivos para los turistas por sus fachadas y exuberantes patios. Aquí todos los detalles.
Palacio Topkapi


En 1459 se construyó este palacio por deseo del sultán Muhammad II, ya que no quería permanecer en el palacio imperial y deseaba crear algo nuevo que asociara su nombre a lo largos de los años.
De esta manera, nació el palacio de Topkapi en el corazón de Estambul. Es un complejo palaciego a orillas del Bósforo. Este alberga cuatro patios y una serie de edificios que muestran la arquitectura islámica.Actualmente, es sede del museo histórico de la ciudad.
Palacio de Buckinham


Un ícono de la Corona británica en Londres. Con 775 habitaciones, 92 oficinas y 78 baños, el Palacio de Buckingham es la sede principal de la reina Isabel II y uno de los destinos de los turistas, por lo que pueden acceder a varias Salas de Estado.
Por su parte, en las diferentes estancias, se admira una variedad de cuadros y mobiliarios de época con decoraciones de estilo inglés y francés. Sin duda, detalles que elevan la belleza arquitectónica del palacio.
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Palacio Da Pena


Los colores vivos, la silueta hipnótica y el estilo ecléctico hacen del Palacio Da Pena un destino icónico de Portugal. Este se construyó en el siglo XVIII por iniciativa de la consorte del rey Fernando II.
En esta construcción los azulejos se unen con elementos típicos del romanticismo y esculturas de gran simbolismo religioso.
Así, su arquitectura neogótica hizo que el Palacio Da Pena fuera declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1995 y monumento nacional desde 1910.
Palacio Real de Madrid


La mayor residencia real de Europa Occidental. En 1764, el Palacio Real de Madrid se construyó con 3,418 habitaciones, de las que actualmente se pueden visitar 50.
En su interior se pueden admirar las estancias favoritas del rey Carlos III, apreciar los detalles del Salón Gasparini y del Salón de la Porcelana o contemplar el lujoso Comedor de Gala o el famoso Salón del Trono.