El estreno de la secuela de Practical Magic trajo de vuelta la nostalgia noventera y la química inigualable entre Nicole Kidman y Sandra Bullock, y es por eso que seleccionamos tres joyas esenciales de cada una y la cinta original que lo empezó todo para que las veas antes de ir a ver la secuela o después de ella, si quedaste con ganas de más Nicole y Sandra.
Practical Magic (1998)

La cita obligatoria. La historia de Sally y Gillian Owens combina hechizos, estética witchy, drama familiar y una banda sonora inolvidable. Es el punto de partida para entender la complicidad que ambas actrices llevarán a la secuela.
Moulin Rouge! (2001)

Nicole Kidman en su estado más deslumbrante como Satine. Un despliegue visual y musical dirigido por Baz Luhrmann donde la actriz demuestra su magnetismo, elegancia y entrega dramática.
The Others (2001)

Para mantener la vibra misteriosa y de suspenso. Kidman ofrece una actuación impecable y contenida en este clásico del terror psicológico ambientado en una mansión aislada tras la Segunda Guerra Mundial.
Big Little Lies (Serie / 2017)

Aunque es formato televisión, su interpretación de Celeste Wright representa uno de los puntos más altos de su carrera reciente: sobria, compleja y premiada con el Emmy.
Miss Congeniality (2000)

El carisma de Sandra Bullock en su máxima expresión. Su papel como la agente del FBI Gracie Hart combina comedia física, encanto natural y una transformación icónica.
Gravity (2013)

Una muestra magistral de su capacidad actoral sosteniendo prácticamente sola en pantalla una tensión agobiante. Su papel como la Dra. Ryan Stone le valió una nominación al Oscar.
The Proposal (2009)

La comedia romántica contemporánea por excelencia. La química entre Bullock y Ryan Reynolds ofrece el balance perfecto entre humor ácido y calidez humana.



