¿Quieres un bebé saludable? Sus primeros 1000 días son LOS MÁS importantes y aquí te contamos por qué

Reciente

Bodegas Pomar presenta a sus nuevos embajadores

La cantante Karina, el especialista en vinos Carlos Torrealba...

“Fedal” de regreso gracias a Louis Vuitton

Los dos tenistas se unieron para una campaña emotiva,...

Orfebre venezolana presente en Cannes

En el Festival de Cannes el actor Nicolas Cage...

Laura Termini regresa a Venezuela con proyectos que enaltecen al talento nacional

Es actriz, animadora, actriz de doblaje, cantante y más,...

«Criaturas asombrosas» una aventura que estará en el Festival de Cine Francés en Venezuela

Drama, ciencia ficción y humor, es la esencia de...

¡Todo listo! Karina brindará un show inolvidable y gratuito en Chacao

La cantante Karina está feliz por este encuentro musical....

Toro Motorcycles presenta las nuevas motocicletas Cyclone y AsiaWing

Toro Motorcycles, líder en el sector de las motocicletas,...

Cuando un bebé sale del vientre de su madre y está completamente expuesto a su exterior, comienza su proceso de adaptación al mundo y también, la formación de sus defensas. Hablamos con la Dra. Mayra Martínez, MD Especialista en Inmunología, Master en Microbiota y Salud, para que nos explicara por qué los 1000 primeros días de la vida de un bebé son vitales para su desarrollo. Sigue leyendo aquí.

¿Son importantes las bacterias?

Nuestro organismo está lleno de bacterias. (Gif de Nahibu).

Para poder comenzar a explicar lo que sucede, es importante que entendamos que las bacterias no son nuestros enemigos, sino que forman parte de nuestro funcionamiento. Las principales viven en nuestro intestino y son las que crean nuestro microbiota intestinal (lo que se conocía antes como flora intestinal).  

Somos un organismo que vive y comparte con otros. Somos organismos simbióticos. Necesitamos de otros para sobrevivir y funcionar de manera coordinada”, explica la Dra. Mayra Martínez, MD Especialista en Inmunología, Master en Microbiota y Salud. Por lo que creer que las bacterias son negativas, es un error.

Las bacterias forman parte de nuestro intestino y nos ayudan a que nuestros procesos metabólicos funcionen de forma correcta. Ahora, ¿Cómo llegan estas bacterias a nuestros cuerpos? “Por mucho tiempo se creyó que la vida intrauterina era estéril y que no había transferencia de bacterias de la madre al feto, pero esto está cambiando y pronto la realidad será otra”, explica la doctora.

Las bacterias forman parte del funcionamiento de nuestro “segundo cerebro”, que es el intestino y todo esto se desarrolla en los primeros mil días de vida.

¿Por qué los primeros 1000 días son los más importantes?

Desde el momento en que el bebé nace, comienza a formarse su microbiota bacteriana y esta lo acompañará toda su vida.

Toda la microbiota intestinal de un ser humano se forma en los primeros mil días de edad. Durante ese tiempo, cada decisión que se tome afectará por el resto de su vida su condición metabólica y su respuesta ante las enfermedades.

“El microbiota intestinal es catalogado como el organismo que se hace y no con el que se nace. Antes llamada flora bacteriana, la microbiota es la que está contigo desde que naces hasta los últimos días de tu vida. Es la que te va a proteger y va a garantizar las funciones metabólicas y el funcionamiento del intestino para tener un sistema inmune intestinal sano”, asegura la especialista en inmunología.

Es importante cuidar lo máximo posible los primeros 1000 días de un bebé, porque determinarán el resto de su vida. ¿Cómo puedes hacerlo bien? Aquí te contamos más.

Los partos vaginales son beneficiosos para la salud

En todo el proceso de movimiento natural del bebé en el parto, recoge bacterias positivas para su desarrollo.

Si bien la decisión de tener un parto vaginal depende de muchos factores emocionales y médicos, según la Dra. Mayra Martínez, es la mejor manera de venir al mundo porque el cuerpo está diseñado de manera que al momento de que el bebé pase por el canal de parto, encuentre en él una primera dosis de bacterias que necesitará para formar su propio microbiota.

“Cuando se nace por vía vaginal, el canal de parto es rico en lactobacilos. Cuando el niño pasa, su boca se pone en contacto con la vagina y el contacto de mucosa con mucosa, se impregna de bacterias y son las primeras que llegan al intestino a formar el microbiota de ese bebé”, explica la doctora.

Los lactobacilos son bacterias que son capaces de adherirse sobre la pared intestinal, protegiéndola de la instalación de bacterias dañinas. Juntas forman una capa protectora. Cuando el bebé está en proceso de nacimiento y recibe su dosis de lactobacilos, en ese momento justo se comenzará a crear su microbiota intestinal que le funcionará para el resto de su vida.

¿Qué pasa cuando no se tiene un parto vaginal? “Con el aumento de las cesáreas, esto se ha perdido. Cuando el niño nace, no tiene contacto con los lactobacilos vaginales, sino que va a adquirir el microbiota de la piel. Cuando tiene contacto con la piel, las bacterias transitorias que son las no tan buenas, pueden colonizar el tubo digestivo”, explica la doctora.

Cuando el primer contacto con el mundo exterior que tiene el bebé, no viene del canal vaginal, la formación de su microbiota puede venir de agentes diversos que no son beneficiosos para su salud. “El bebé puede tener en su organismo bacterias transitorias que vengan del quirófano, de la enfermera, del doctor”, asegura.

¿Cómo podemos contrarrestar estos efectos, si se tuvo una cesárea?

Los primeros 1000 dias el bebé debería consumir únicamente leche materna.

Si no se pudo tener un parto natural, aún hay maneras de ayudar a que el bebé tenga lo que necesita para formar una microbiota intestinal útil y de calidad:

“La segunda herramienta para afianzar el microbioma permanente (siendo la primera el parto vaginal), es la lactancia materna. Es por esto que los pediatras insisten tanto en la importancia de la lactancia materna exclusiva. No solamente es porque es lo que pueden digerir, sino porque trasmite inmunoglobulinas (anticuerpos)”, explica la Dra. Mayra Martínez.

La leche materna es el único alimento que tiene absolutamente todo lo que necesita tu bebé. Se va adaptando a medida que pasa el tiempo ofreciéndole los nutrientes que necesita para crecer saludable. “La leche materna es rica en bífido bacterias, que es el segundo grupo de bacterias autóctonas buenas que van a vivir con nosotros”, comenta.

¿Qué necesita una leche materna para ser útil para un bebé? Si bien el cuerpo de la mujer tiene las capacidades de adaptarse a los cambios de su bebé (siempre que tenga una buena alimentación), hay ciertos comportamientos que pueden ayudar a que sea aún mejor.

“Hay estudios que hablan que a partir de las 12 semanas de gestación, las mujeres pueden consumir probióticos para garantizar y mejorar el aumento y la calidad de la población de las bacterias benéficas, para potenciar y enriquecer la leche materna”, comenta la doctora.

¿Qué son los probióticos? Son lo que le dan fortaleza a las bacterias buenas que conforman la microbiota intestinal. El 70% del funcionamiento del sistema inmune depende del intestino, por lo que mantenerlo sano es sinónimo de una vida saludable.

Si quieres más información al respecto, puedes contactar a la Dra. Mayra Martínez, MD Especialista en Inmunología, Master en Microbiota y Salud, haciendo click aquí.

spot_img

Compartir

Relacionadas