La beata Madre Candelaria de San José una vida de fe y caridad

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De Altagracia de Orituco a los Altares, es el camino, de la Madre Candelaria de San José. Una mujer que con el amor de Cristo, siempre ayudó al prójimo, por eso la Casa Generalicia de las Hermanas Carmelitas de Venezuela, quiere que todos conozcan su vida y obra, para que su legado perdure

Un corazón solidario y la entrega absoluta, es la mejor definición, de la obra de la Madre Candelaria de San José, que pese a las adversidades de la época, mantuvo su fortaleza y enfoque, desde la mirada de Dios.

Nació en Altagracia de Orituco, estado Guárico, en 1863 y beatificada en 2008, su nombre de pila fue Susana Paz-Castillo Ramírez, la que conocemos como la Madre Candelaria, quien destacó por un heroísmo inquebrantable. En medio de la Guerra Federal, fundó el Hospital San Antonio, donde se avocó a entregar su vida, para consolar a los enfermos, pobres y abandonados.

Para seguir llevando su legado, a cada rincón de Venezuela y el mundo, la Casa Generalicia de las Hermanas Carmelitas de Venezuela, es el epicentro. No solo pueden rezar, también tienen un museo con pertenencias de la beata, para profundizar en su vida, obra y carisma, en el camino hacia su canonización, a la espera de un nuevo milagro. Está ubicada en La Campiña, Caracas.

Un refugio en Caracas

La pequeña capilla se ve al pasar, por una calle estrecha de La Campiña, donde la fe, la oración y la caridad, son los ejes, de la Casa Generalicia de las Hermanas Carmelitas de Venezuela, que al entrar, es encontrarse con un oasis, de esperanza y amor, en la ciudad.

Pasillos estrechos, pero que te arropan, estancias amplias, que son un remanso, escalinatas que te llevan a conocer la historia, de la segunda beata venezolana, que además, conecta con el coro de la iglesia, para ver desde las alturas el templo, pero con una cercana adoración a Dios.

Su capilla es hermosa, hay una conexión inmediata con Dios y con Madre Candelaria, que está al lado del altar principal, allí reposan sus restos. La calidez, el don de servicio y la dulzura, de cada una de las hermanas, de la congregación, es muy especial, así como su arte en la cocina, que endulzan los paladares con cabello de ángel, dulce de lechosa, galletas y más, los que comparten todos los domingos, en la Iglesia Nuestra Señora de La Candelaria, con estas ventas, suman para la causa.

Madre Candelaria una labor de gracia

Su congregación invita a la sociedad venezolana, a redescubrir una fe profunda, que jamás decía «no» al necesitado, así era la beata. El legado de la Madre Candelaria, no se quedó en la historia; se multiplica día a día a través de las obras, de las Hermanas Carmelitas Venezolanas, quienes mantienen viva su misión, tanto en el territorio nacional, como en el exterior.

“Muchas veces, nos falta conocer más a fondo, nuestra propia historia, para valorar los grandes referentes de fe, que tenemos en nuestro país. No solo recordamos a la Madre Candelaria, sino a todos esos hombres y mujeres que, con valentía, han puesto sus manos y sus pies, al servicio de Jesús, para construir el Reino, en nuestra amada Venezuela”, dijo la Hermana Mariangeli Ramírez, Vicepostuladora de la Causa de Canonización.

La Hermana Mariangeli, junto a la Madre Luisa Córdoba, Superiora General de la Congregación, Hermana Carmen Moreno, Ex Superiora General de la Congregación y Madre Arcángela Mora, Ex Superiora General de la Congregación, trabajan para dar a conocer la vida y obra, de la segunda beata venezolana.

Servicio al prójimo

Destaca la labor de la Casa Hogar de Niñas de la Pastora, el Colegio Nuestra Señora del Carmen (Los Rosales) y la Casa Generalicia en La Campiña. En el interior del país, la congregación atiende centros fundamentales, como el Ancianato San José en La Fría, el Colegio Monseñor Sixto Sosa, en Mérida, el Ancianato Santísima Trinidad, en el estado Sucre, y los colegios Padre Alcalá y Nuestra Señora del Carmen, en Margarita, además de hogares de día y vicarías.

La huella de la beata llega a Bolivia, con el comedor «Amiguitos de Jesús» en Tarija, y a Brasil en Curitiba, con la casa hogar «Siervo Sufridor María Augusta», dedicada a la atención de mujeres, con dependencias químicas y en situación de calle.

Actividades de fe

Para mantener una conexión espiritual activa, con la Madre Candelaria y orar por su pronta canonización, la capilla de la Casa Generalicia, mantiene sus puertas abiertas a feligreses y peregrinos.

Santas Misas: lunes, miércoles y viernes a las 6:00 p.m. y los domingos a las 11:00 a.m.

Misa por los Enfermos: Cada segundo sábado del mes a las 4:00 p.m., un espacio de gracia, donde se realiza oración por la salud y la veneración, de su reliquia de primer grado.

Rosario y Adoración: Santo Rosario, todos los días a las 5:00 p.m. y Adoración Eucarística los jueves a las 5:00 p.m.

Apostolado y Solidaridad: Los lunes a las 5:00 p.m., se realiza el encuentro de “Lectio Divina”, además, en línea con el espíritu samaritano de la fundadora, los días lunes y miércoles, se comparte la tradicional «sopa fraterna», con hermanos en situación de calle.

Consejería Espiritual, en el Santuario Nuestra Señora de la Candelaria, los martes y jueves de 9:00 a.m. a 11:00 a.m.

La congregación, invita a los laicos que deseen comprometerse, a vivir la fe desde la caridad extrema y sumarse a estos apostolados, para continuar, juntos, el legado de una mujer que enseñó a Venezuela, que la misericordia no tiene límites.

Pueden conocer más detalles o coordinar una visita guiada, a través de las cuentas de Instagram: @causamadrecandelaria @carmelitasvenezuela @carmelitasmc.

@vanesitaalves

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