El espectacular escenario

El desfile se llevó a cabo en la Place du Trocadéro, con la resplandeciente Torre Eiffel como telón de fondo al anochecer. La pasarela serpenteaba a través de un jardín francés de ensueño, meticulosamente diseñado con setos de hortensias blancas que, desde arriba, deletreaban el icónico monograma YSL.
El desfile de supermodelos

La pasarela atrajo a un grupo impresionante de supermodelos icónicas. Estrellas como Linda Evangelista, Kate Moss y Carla Bruni asistieron, mientras que modelos de la nueva generación como Hailey Bieber y Rosé (de Blackpink) también estuvieron presentes, creando un verdadero encuentro de íconos de la moda.
La colección provocadora
La línea de Vaccarello mantuvo la esencia de Saint Laurent con una dosis de provocación y elegancia. Presentó chaquetas de motorista de cuero de hombros anchos inspiradas en el fotógrafo Robert Mapplethorpe, blusas con grandes lazos, y elegantes gabardinas transparentes.
Los vestidos de gala con volantes

Contrastando con la audacia del cuero, la colección incluyó una serie de dramáticos vestidos de noche con volantes y mangas abullonadas. Estos diseños se inspiraron en los archivos de la década de 1970 de la casa y añadieron un toque de romanticismo a la colección.
Un aroma envolvente

Para complementar el ambiente, el icónico perfume Opium de YSL fue difundido por el aire durante el desfile. Este gesto sirvió para sumergir a los asistentes en la experiencia de la marca de una manera multisensorial.




