En la colección Elie Saab Haute Couture Otoño-Invierno 27, lo atrevido y lo brillante se unen para dar rienda suelta a sus sueños más surrealistas y teatrales, evocando un mundo de metamorfosis desenfrenadas.
Una vaporosa tela de organza opalina, salpicada de perlas, emula una nube de Magritte; una sensual cola de pez de seda magenta se convierte en una rosa de Dalí.

Los colores cambiantes se transforman con el movimiento, convirtiendo el lila en plata y el azul intenso en rosa pálido. Los tejidos se drapean y se retuercen para crear formas orgánicas, transformando a sus musas en calas, cielos crepusculares y cisnes de medianoche.

Liberados de las certezas de la luz del día, todos los que entran son libres de deleitarse con sus múltiples facetas ocultas. Las siluetas van desde lo etéreo hasta lo imperioso.
Los fluidos vestidos de diosa en tonos pastel destilan la elegancia característica de Elie Saab; los vestidos de gala de terciopelo rojo vino y las túnicas negras con volantes transmiten una fuerza ardiente.

La feminidad poderosa está presente en todas partes, desde los corsés adornados hasta las espectaculares colas, mientras que los esmoquin de corte impecable, tanto para mujer como para hombre, encapsulan el espíritu liminal de la velada.
Los tocados esculpidos con intrincados detalles y las máscaras de otro mundo convierten los looks complementarios en obras de arte vivientes.

Cuando el baile encantado alcanza su punto álgido, la novia hace su entrada. Con un corpiño que dibuja una curva de iridiscencia fundida y una falda que brilla en capas de color champán, cristal y dorado claro, desprende un aura de misterio radiante.

Desarrollándose como una serie de espectaculares ilusiones, la colección Elie Saab Haute Couture Otoño-Invierno 27 nos invita a adentrarnos en un mundo de glamour enigmático, donde la alta costura difumina los límites entre lo real y lo fantástico.



