La Universidad de la Costa (CUC), en Barranquilla, Colombia, ha concedido al cantante Nicky Jam, el título de Doctor Honoris Causa en Industrias Creativas y Emprendimiento Cultural, por su exitosa carrera musical, influencia empresarial, capacidad de innovación y su aporte a la cultura latina
Según el comunicado de la Universidad, Nicky Jam representa una “historia de perseverancia y resiliencia”, que inspira a quienes luchan por sus sueños con disciplina y pasión.
Durante la ceremonia de entrega del doctorado, el artista ofreció un discurso emotivo, en el que recordó sus orígenes en un barrio difícil, donde muchos “no terminan la escuela, no están vivos”, y reflexionó sobre cómo la educación fue clave en su vida.
Nicky Jam dijo que aunque ha ganado varios premios internacionales —incluyendo Grammys—, este reconocimiento académico, tiene un valor especial, porque representa algo que su padre siempre quiso para él: ver reflejado su esfuerzo en un título honorífico. También señaló que para él, la verdadera pobreza no está en la falta de dinero, sino en la carencia de educación, un mensaje que repitió con humildad.
Nicky Jam y su liderazgo
La Universidad de la Costa, destacó que este Doctorado Honoris Causa, no es un reconocimiento artístico, sino integral: por su liderazgo en la creación de negocios, por generar empleo, contribuir al emprendimiento cultural, y por ser ejemplo para nuevas generaciones. Mario Maury Ardila, presidente del Consejo Directivo de la CUC, fue una de las voces que remarcó estos valores de transformación, disciplina y superación, en la trayectoria de Nicky Jam.
Este tipo de reconocimientos, no implican que quien lo reciba, haya cumplido con todos los requisitos académicos del programa universitario; es un título simbólico, que honra méritos destacados en algún ámbito, en este caso el cultural y empresarial. Para Nicky Jam, este reconocimiento lo impulsa a continuar creando y compartiendo, con más ganas que nunca, y reafirma su compromiso con la educación y las comunidades que lo vieron nacer.



