Noruega ha iniciado una nueva era institucional. Tras la partida del rey Harald V, el hasta ahora príncipe heredero ha asumido el trono bajo el nombre regio de Haakon VIII.
A sus 53 años, el soberano enfrenta el reto de liderar una monarquía moderna manteniendo la cercanía con el pueblo noruego.
Pero más allá de los actos oficiales y su papel institucional, existen facetas personales, pasiones y detalles clave sobre la vida del nuevo monarca que pocos conocen y que te contamos a continuació
Surfero y amante de los deportes extremos
Haakon no encaja en el molde tradicional del realeza distante. Es un apasionado del surf y del esquí. En varias ocasiones ha declarado públicamente que, si no hubiese nacido en la familia real, habría dedicado su vida a ser surfero profesional.
Fanático del rock y los festivales de música

Durante su juventud y etapa universitaria, era común ver al soberano disfrutando entre la multitud en festivales de música por toda Europa. Su gusto musical abarca desde el rock alternativo hasta el rap, alejándolo del gusto exclusivo por la música clásica que solía caracterizar a las generaciones reales anteriores.
Educado en una escuela pública
Buscando ofrecerle una infancia lo más normal posible, sus padres lo inscribieron en una escuela pública estatal (Smestad). Más adelante cursó estudios superiores en la Universidad de California en Berkeley (Ciencias Políticas) y una maestría en la prestigiosa London School of Economics (LSE).
Una historia de amor que desafió la tradición

Su matrimonio en 2001 con Mette-Marit Tjessem Høiby rompió esquemas en la realeza europea. Mette-Marit era madre soltera y no provenía de la aristocracia, lo que generó un intenso debate público en su momento. Sin embargo, la naturalidad de la pareja terminó por ganarse el afecto de gran parte de los noruegos.
Hermano menor, pero heredero por ley

Aunque tiene una hermana mayor, la princesa Marta Luisa, Haakon nació bajo la ley de primogenitura masculina (Ley Sálica). Aunque la constitución fue modificada en 1990 para permitir la primogenitura absoluta, la norma no tuvo carácter retroactivo, manteniéndolo a él como el primero en la línea de sucesión.




