Puede o no gustarte Bad Bunny, pero sin duda, lo que hizo en el medio tiempo del Super Bowl es algo que solo los valientes hacen y es que Benito Antonio Martínez Ocasio, reinvindicó la latinidad en uno de los escenarios más grandes del mundo, con una audiencia mayoritariamente no latina, en un momento en el que las condiciones y el trato hacia los latinos en Estados Unidos está exacerbada debido a las políticas del presidente Donald Trump.
Bad Bunny, sin decir ninguna consigna, presentó un mensaje de unión y hermandad e hizo que millones de latinos se sintieran orgullosos de sus raíces, costumbres y tradiciones. Cantando en español, desde el minuto uno, se supo que esto era un medio tiempo diferente porque Benito presentaba el medio tiempo del «Súper Tazón».
Nacido en Puerto Rico, con ciudadania estadounidense, Bad Bunny utilizó este escenario para gritarle al mundo que los latinos son gente de bien y que merecen, al igual que todo el continente americano (incluido Canadá y Jamaica) ser tratados con respeto.
Pero desglosemos su presentación y destaquemos las partes más importantes:
Nunca dejé de creer en mi

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Sus primeros pasos en la música fue en su natal Puerto Rico y siendo un adolescente Benito subía su música en Soundcloud mientras trabajaba como empaquetador en un supermercado.
«Mi nombre es Benito Antonio Martínez Ocasio y, si hoy estoy aquí en el Super Bowl LX, es porque nunca dejé de creer en mí», dijo.
Poco a poco, sin ningún conocido en la industria, se fue abriendo paso en el género urbano hasta ser un convocador de masas y ganar tres premios Grammy.
Una de las partes más adorables es cuando le entrega a su yo de niño el recién ganado Grammy como Mejor Álbum del Año por su disco Debí Tirar Más Fotos.
Honor a las raíces e identidad

La escenografía fue en clara alusión a los campos de azúcar en cualquier lugar de Latinoamérica, con vegetación frondosa y silvestre en el que se podían observar imágenes cotidianas latinas como la señora de los raspados, la compra venta de oro, partidas de dominó, una señora haciendo las uñas, una boda (que fue real) y hasta un niño dormido en tres sillas en una fiesta (algo profundamente latino) y que seguro conmovió a más de uno.

Además, para la segunda parte del show el artista incluyó al bar Toñitas, un famoso club boricua en Nueva York, regentado por una señora de 85 años que se trajo para esta presentación.
Y en la Casita Rosada diversos rostros latinos se dejaron ver como Pedro Pascal, Karol G, Ronald Acuña, Cardi B, Jessica Alba y Young Miko entre otros.
Lady Gaga y Ricky Martin

La primera sorpresa de la tarde (en San Francisco) fue Lady Gaga, quien ataviada en un hermoso traje azul cantó una versión en salsa de su tema con Bruno Mars Die With a Smile para después acompañar a Benito bailando salsa mientras tocaban maracas y trompetas.
La segunda sorpresa vino de parte de su paisano Ricky Martin quien en tono de denuncia cantó «Lo que pasó en Hawai», esto refiriéndose a la pérdida de identidad de su cultura de este lugar luego de que pasó a ser estado de Estados Unidos, cosa que Puerto Rico ha evitado a toda costa y que aún por hoy continúa como estado asociado de ese país.
La presencia de Ricky Martin también se traduce como un homenaje a uno de los primeros cantantes latinos que le abrió la puerta a los demás. Y es que Ricky fue precursor de muchos con su éxito Living la vida loca en 1999. Sin embargo, a diferencia de Benito, su éxito en Estados Unidos se hizo cantando en inglés, ahora Benito lo logra en español.
Por supuesto, también hubo momentos para denunciar lo malo y justo después de Ricky, Bad Bunny, cantó El Apagón. Para esta parte la escenografía incluyó postes de luz en los que se simulaba cortes eléctricos algo muy común en la isla y en diferentes países de Latinoamérica.
América unida

Otra de las partes más emocionantes fue cuando se dejó claro que América no es solo los Estados Unidos, sino un conjunto de países que van desde Chile hasta Canadá, pasando por supuesto por Venezuela y las islas del Caribe, mientras se ondeaban las banderas de todos los países del continente.
Para finalizar su mensaje «Lo único más poderoso que el odio es el amor» fue el broche de oro para la actuación del primer latino que, volvemos a recordar, cantó todo el medio tiempo del Super Bowl completamente en español.



