Los sismos no se pueden predecir, pero la preparación marca la diferencia entre el caos y la seguridad. Cuando ocurre un terremoto, cada segundo cuenta
Mantener la calma es tu herramienta de supervivencia más poderosa. Una mente despejada, toma mejores decisiones en momentos críticos. Aquí te presentamos lo que debes saber y tener a mano, para protegerte a ti y a tu familia antes, durante y después de un terremoto.
Durante el sismo
No correr desesperadamente o buscar el mito del «triángulo de la vida», en estructuras desconocidas. La técnica oficial y más efectiva, recomendada por expertos, en rescate a nivel mundial, se resume en tres palabras: Agacharse, Cubrirse y Sujetarse.
Sujetarse: Agárrate firmemente a tu refugio y muévete con él, si este se desplaza. Quédate ahí hasta que el temblor cese por completo.
Agáchate: Ponte de rodillas en el suelo, antes de que el movimiento te tire. Esto te da estabilidad y te hace un blanco más pequeño, para los objetos que caigan.
Cúbrete: Busca refugio bajo una mesa o escritorio resistente. Protege tu cabeza y cuello con tus brazos, si no hay un mueble cerca.
Si el terremoto es fuerte, los servicios básicos (luz, agua, gas), podrían cortarse y la ayuda puede tardar en llegar. Un bolso de emergencia, bien equipada en la entrada de tu casa, es vital.
Las cosas que debes incluir en tu bolso
Agua embotellada: Es importante hidratarse, al menos dos litros por persona al día.
Alimentos no perecederos: Atún en lata, barras energéticas y comida lista, (si tienes mascota, ten a mano su comida.
Botiquín de primeros auxilios: Gasas, alcohol, vendajes y medicamentos básicos o de uso diario.
Herramientas y comunicación: Una linterna y un radio portátiles, ambos con pilas de repuesto, además de algún silbato u otro parecido, para pedir ayuda si quedas atrapado.
Documentos importantes: Copias de identificaciones, actas o escrituras guardadas en una bolsa de plástico hermética o en una memoria USB.
Plan familiar y del hogar
La seguridad empieza días antes del movimiento telúrico.
Asegura los muebles pesados: Fija a la pared estanterías, closets y espejos grandes, que puedan caerse fácilmente.
Detecta las zonas seguras: Identifica los lugares más resistentes de tu casa, lejos de ventanas, vidrios o lámparas pesadas.
Coloca un punto de encuentro: Habla con tu familia sobre un lugar seguro fuera de casa, donde pueda reunirse, si las redes telefónicas colapsan.



