Smirnoff Spicy Tamarind llegó al país y carta en mano, así se presenta:
«¡Hola, Venezuela! ¿Me escuchan? Soy yo… el que mezcla lo dulce con lo picante, el que prende la rumba con solo destaparlo. Me costó llegar, lo admito. Me perdí dos veces, tomé un autobús que iba para Maracaibo cuando quería ir a Margarita y hasta terminé comiéndome unos tequeños pensando que eran fajitas. Pero como dicen por ahí: lo bueno se hace esperar, y yo venía con algo bueno. Yo soy el nuevo Smirnoff Spicy Tamarind. Uff… el lado picante de lo dulce.
Antes de llegar a sus playas, pasé por Colombia, donde la rumba me dejó sin voz. En Argentina, me quedé pegado en un asado de cuatro días. Y en México, bueno… ahí siempre hay razones para quedarse un rato más. Pero tenía una misión: traer este sabor a Venezuela. Porque ustedes, panas, no se conforman con lo básico. Les gusta lo atrevido, lo sabroso, lo que se siente en el corazón (y en la lengua también).

Cuando llegué, mis panas ya tenían full planes y rutas pa’ movernos con todo y por todos lados. No perdimos tiempo. Viví el chalequeo venezolano en carne propia con el Spicy Challenge: me lancé a retar gente por todos lados a probarme y subir sus caras pa’ que todo el mundo viera quién se atrevía y quién no. Eso sí, nadie se salvó… ni los panas, ni los panas de los panas.
Y como uno no viaja solo, me monté en una moto y me fui de parrillero con PedidosYa, ¿saben? Me imagino que la conocen porque es la compañía de tecnología líder en delivery y quick-commerce de Latinoamérica. Su plataforma es tan simple y rápida que aproveché y me puse a repartir sorpresas picantes a los caraqueños: un Spicy Soda inesperado y un mensaje claro: ¡A juro te atreves!
Así que ya saben, si ven mi botella con su sabor dulce-picante, no duden: agárrenla, destápenla y disfruten de una experiencia sensorial única… La mezcla perfecta entre lo dulce que enamora y lo picante que prende la rumba, ¡a juro te atreves!
Nos vemos en la próxima rumba
Con cariño (y picante)
Smirnoff Spicy Tamarind



