José Corredor: un lente que se activa con el ritmo de la música

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Melómano de naturaleza, logró transformar su pasión en su forma de vida. Lleno de ideas increíbles y proyectos que parecen no tener fin, José Corredor sueña con crear un mundo único en el que la música y el arte, caminen de la mano. Su trabajo fotográfico comenzó por casualidad y hoy, es todo un referente del mundo de la fotografía musical. Una historia llena de pasión y ganas de trabajar es lo que lo convirtieron en un director exitoso. ¿Quién es José Corredor? ¿Cuáles son sus proyectos? Aquí te contamos todo.

De melómano empedernido, a historiador oficial

 

¿Qué logran las fotografías? Inmortalizar momentos. José Corredor entendió el concepto desde muy joven y por puro amor al arte, comenzó a fotografiar y grabar sus bandas favoritas. No se perdía ni un concierto y siempre quería hacer eterno el momento. Fue así como de un momento a otro, pasó de ser un fotógrafo más y se convirtió en el historiador musical de más de una banda.

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«Comencé haciendo videography más que fotografía. Recuerdo que iba con mi handycam como público pero grababa sin parar entonces era un film sobre el concierto y las bandas reaccionaron positivamente. Me invitaban a viajar con ellos», explica complacido. Su vida dio un giro rotundo cuando Beto, el cantante principal de la banda Rawayana, lo invitó a Maracaibo para grabar una de sus presentaciones. Desde ese momento, comenzó a ser parte de la banda.

«Soy melómano y me gusta ir a conciertos. Si tengo la cámara o el teléfono, siempre estoy pendiente de hacer algún registro. Es algo natural en mí. Ahora con el pasar del tiempo tengo una visión de director», explicó el fotógrafo que ha recorrido el mundo gracias a su trabajo.

Gracias a su pasión por la música, se convirtió en un colaborador increíble para las bandas venezolanas. Logró convertir su más grande obsesión, en una carrera estable y que promete muchísimos éxitos.

¿Hacia dónde quiere ir? El director confiesa que uno de sus sueños es realizar largometrajes, con timidez admite que tiene múltiples proyectos en mente. Disfruta escribir e imaginar guiones. «Escribir pensando en imágenes, escribir guiones pensando en cómo lo vas a lograr hace que todo sea más divertido», admite sonriente.

Una mente creativa que parece ser infinita

 

La reacción positiva de Rawayana a su trabajo, le abrió muchísimas puertas, pasó de fotográfo a director de videos musicales. Fue un paso natural que le abrió la creatividad. La pasión por la música lo llevaba a imaginar posibles escenarios un video clip. «Soy de la última generación que disfrutó los video clips que pasaban en MTV», por lo que estaba familiarizado con el tema de conceptualizar de forma audiovisual una canción.

EL DATO CURIOSO: ¿Cuál es su proceso creativo? Un pequeño compañero peludo es quién parece susurrarle las ideas. Su perro Biggie, un bulldog que define como «tremendo y divertido«, es su conexión a la tierra. «Pasearlo se ha convertido en un ritual, es el momento en el que conecto conmigo, pienso en lo que tengo que hacer en el día y todo lo que quiero lograr. Ese perro es mi vida, no puedo ni sé estar sin él».

«Lo que me gusta de hacer videoclips, es que pueden hacer que la canción traspase a otro plano y penetre en la audiencia. Cuando logras hacer clic con una idea buena y una canción buena, toda la idea pasa a otra dimensión. Para que un videoclip sea bueno no necesitas tener mucho dinero, solo necesitas una buena idea y que esa idea pegue con esa canción. Las ideas hay que trabajarlas, vale la pena arriesgarse. Si tienes la posibilidad de experimentar, hazlo sin miedo porque pueden salir cosas increíbles», aconseja el director.

Un video que cambió su vida

 

Sus amigos le dicen ‘Mon’ y en el mundo de la música, todos lo conocen así. Ha logrado tener una reputación increíble con bandas venezolanas y forma parte de la productora BrócoliRécords. Su grabación más destacada hasta los momentos, es High el vídeo de uno de los sencillos más famosos de Rawayana junto con Apache. Aquí tienes el video:

«High fue una de las primeras responsabilidades inmensas que tuve con la banda. Había codirigido antes con Beto y Joaquín, pero High fue una experiencia increíble porque era el lanzamiento de su tercer disco, además tenía el featuring más grande», el fotógrafo explica que ese video cambió su vida y lo ayudó a sobrellevar un luto familiar. «Fue un desahogo visual de lo que yo quería hacer y ellos aceptaron mi idea desde el principio».

La clave para que un trabajo quede bien según Corredor, es que el equipo la pase bien. «Grabar en Coche, con su gente fue increíble. Todos estaban dispuestos a salir en el video. La atmósfera era extraordinaria, tu sacabas una corneta y enseguida se te acercaban para disfutar y bailar contigo», comentó alegremente. Una buena atmósfera hace que el resultado sea genuino, que no luzca «como de mentira». Es necesario mostrar un producto fresco y no acartonado. Esa es la idea que persigue con cada uno de sus trabajos.

Un fotógrafo empeñado en dar resultados diferentes

 

El proyecto titulado «Avilagraphy, Natural Pantone Palettes», consta de 13 fotografías que tienen como propósito capturar la esencia de los cielos caraqueños, su energía y su diversidad de colores.

Si bien su pasión es la fotografía musical, recientemente incursionó en un mundo artístico muy diferente. Avilagraphy es un proyecto que tiene como propósito capturar los colores del Ávila. «Paso mucho tiempo en mi casa editando y esa montaña inmensa y hermosa estaba ahí, todos los días. De tanto verla comencé a fotografiarla y quería crear un concepto diferente. No quería ser un fotógrafo naturalista, siento que esa rama no vibra conmigo. Comencé a experimentar con ediciones hasta que nació Avilagraphy. Pensé que era una locura pero varios amigos muy cercanos comenzaron a alabar el proyecto y fue así como nació mi primer Print Release», comentó sorprendido por la cantidad de respuestas positivas que ha tenido el proceso.

«Mi idea con esta exposición es que la montaña sea eterna. Que se propague. Me encantaría ver Ávilas por todos lados. La gente se conecta con las piezas porque hay distintos colores y cada color refleja algo distinto. Dependiendo de cómo te sientas ese día, ese color te dice algo (…) No es una simple fotografía, es un tema de vibraciones», explica el fotógrafo.

Si quieres conocer más sobre Avilagraphy, haz clic aquí.

Si quieres ver el trabajo de José, haz clic aquí. 

 

 

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