La actriz, modelo y presentadora venezolana Verónica Schneider, marca un hito fundamental en su trayectoria artística, con el estreno en cines de «La última semana de Jesús»
La última semana de Jesús», es un largometraje que representa el debut formal, de Verónica Schneider, en la gran pantalla. Bajo la dirección de Nicolás Di Blasi y la producción ejecutiva de Rosalind Rotundo, Roxana Rotundo, el propio Di Blasi y el actor Ricardo Álamo, la cinta de 81 minutos, aborda los momentos cumbre de la Pasión de Cristo, desde un enfoque dramático profundo, y con elevados estándares de factura audiovisual.
En este largometraje, Schneider asume un reto interpretativo, sin precedentes en su carrera, al dar vida a Ligia, un personaje antagónico, con una licencia literaria, para simbolizar la duda, el odio y la traición en la tierra, durante los días decisivos de Jesús.
«Ligia no es un personaje humano convencional; es un ente que cruza la línea de lo terrenal, para representar la traición y el odio. Es una identidad sumamente compleja, que aparece en los momentos más cruciales», explica la actriz.
A pesar de ser una mujer de profunda fe y de formación judía, Schneider asumió este oscuro rol, como un desafío profesional y un «juego humano» de interpretación, solicitando permiso y protección espiritual, antes de adentrarse en la psicología de la villana.
Con sello venezolano
El rodaje de La última semana de Jesús, contó con locaciones internacionales y un equipo multidisciplinario, donde el talento venezolano resalta en más de un 90%. El guion y la dirección de arte, estuvieron a cargo, del destacado dramaturgo César Sierra, mientras que el elenco principal, reúne a figuras internacionales como: Sonya Smith en el papel de María, Yelena Maciel, Gabo López, Claudio de la Torre y Juan Carlos García. Un destacado reparto complementario de actores, procedentes de México, Colombia y España.
Para Verónica Schneider, la película tuvo un matiz profundamente afectivo, al integrar a su círculo íntimo, en la producción técnica y detrás de cámaras.
Enrique Palacios (su esposo, fotógrafo y modelo): Lideró la dirección creativa, la postproducción y el trabajo de cámara.
Sarah Palacios (su hija): Participó en la fotografía y como figurante.
Verónica Schneider: Además de actuar, apoyó en las labores de producción y realizó las entrevistas para el making-of.
Tolerancia y espiritualidad
Hija del recordado músico venezolano Pablo Schneider, y criada en un hogar de matrimonio mixto (católico y judío), la actriz afirma que este proyecto religioso, reafirma sus convicciones de respeto universal.
«Me considero judía, por mi formación escolar y familiar, pero siento un profundo respeto, amor y admiración por la figura de Jesús. Esta película es un llamado a la unión donde no hay diferencias, donde las prácticas judías y cristianas, se tratan con el mismo honor y respeto».
Tras un exitoso preestreno en México, la cinta inicia su recorrido por las salas de cine en Venezuela. En paralelo, Schneider continúa consolidando su presencia internacional en televisión, tras su participación en la serie médica de Telemundo Unidad de vida, donde comparte créditos con figuras como Arturo Peniche, Erick Elías, Elizabeth Gutiérrez, Ana Brenda Contreras y Geraldine Bazán.



