Los felinos han dominado el entretenimiento desde los inicios de la animación y la pantalla chica. A propósito del Día Internacional del Gato (8 de agosto), repasamos el impacto cultural de los mininos más icónicos de la televisión: sus orígenes, personalidad y por qué siguen conquistando a generaciones de espectadores. Esta lista no puede empezar sin mencionar al absoluto pionero.
Félix el Gato

Considerado la primera superestrella de la animación, Félix debutó en la era del cine mudo. Con su característico pelaje blanco y negro y su inolvidable bolso mágico, demostró el poder de la animación para crear personajes con personalidad propia. Su sonrisa eterna y su ingenio lo convirtieron en un fenómeno global mucho antes de que la televisión existiera, allanando el camino para todos los que vinieron después. Tras él, llegó el rey de la pereza.
Garfield

Amante de la lasaña, hacedor de siestas profesionales y enemigo acérrimo de los lunes. Garfield redefinió el humor felino al dotar a su personaje de una personalidad cínica pero entrañable. Pasó de las tiras de prensa a series animadas de gran éxito mundial (Garfield y sus amigos), convirtiéndose en un ícono global del entretenimiento y el merchandising. Su eterno rival en la comedia física, sin embargo, nunca descansa.
Tom

El gato azul/gris más famoso de la historia de los cartones. Pese a que sus planes para atrapar al ratón Jerry casi siempre terminan en desastre, su expresividad física y comedia slapstick marcaron un hito en la animación. La franquicia creada por William Hanna y Joseph Barbera acumuló 7 premios Oscar a Mejor Cortometraje Animado durante su época dorada. Pero si hablamos de carisma puro en las calles, nadie supera al líder de la pandilla.
Don Gato (Top Cat)

El líder carismático de un grupo de gatos callejeros de Nueva York que siempre buscaba salirse con la suya frente al oficial Matute. Aunque en Estados Unidos tuvo una sola temporada de 30 episodios, en América Latina se convirtió en un objeto de culto de la televisión gracias a un legendario doblaje al español que le dio personalidad única a cada miembro de la pandilla (Benito, Cucho, Demóstenes, Panza y Espanto). Su elegancia urbana contrasta con la eterna mala suerte de otro felino blanquinegro.
Silvestre

Un gato blanquinegro con un ceceo característico cuya frase «Me pareció ver un lindo gatito» dio la vuelta al mundo. Su dinámica de persecución con Piolín y el Pájaro Correcaminos/González se mantiene como uno de los pilares humorísticos de la época dorada de Warner Bros. Finalmente, el único que saltó al live-action con éxito masivo.



