La industria del cine suele tener deudas históricas con sus autores más prolíficos, y el caso de Paul Thomas Anderson es, quizás, uno de los más emblemáticos de las últimas décadas. Tras haber acumulado 11 nominaciones al Oscar a lo largo de su carrera —un recorrido que abarca desde guiones originales brillantes hasta una dirección técnica impecable—, la Academia finalmente ha hecho justicia al otorgarle la estatuilla dorada por la película Una Batalla Tras Otra, que también se llevó el Oscar a Mejor Película.
Anderson es, sin duda, uno de los directores más meticulosos y visualmente impactantes de las últimas décadas. Su capacidad para diseccionar la ambición, la soledad y las relaciones humanas complejas lo ha convertido en un referente del cine contemporáneo y es por eso que para celebrar este hito repasamos cinco títulos imprescindibles de su filmografía (además de Una Batalla Tras Otra) que DEBES VER.
There Will Be Blood (Petróleo sangriento, 2007)

Es considerada por muchos su obra maestra absoluta. Una épica oscura sobre el ascenso de un buscador de petróleo a principios del siglo XX. La interpretación de Daniel Day-Lewis es visceral, y la dirección de Anderson logra una atmósfera opresiva y grandiosa a la vez.
Por qué verla: Por la tensión constante y una banda sonora de Jonny Greenwood que rompe con todos los esquemas del cine de época.
Boogie Nights (1997)

La película que lo puso en el mapa. Ambientada en la industria del cine para adultos de los años 70 y 80, es un despliegue de energía, movimientos de cámara ambiciosos (esos planos secuencia memorables) y un reparto coral impecable.
Por qué verla: Es vibrante, divertida y, al mismo tiempo, una tragedia sobre la búsqueda de pertenencia.
Magnolia (1999)

Una estructura narrativa ambiciosa que entrelaza las vidas de varios personajes en el valle de San Fernando durante un solo día. Es emocional, excesiva y profundamente humana.
Por qué verla: Logró una de las mejores actuaciones en la carrera de Tom Cruise y contiene uno de los finales más surrealistas y comentados del cine moderno.
Phantom Thread (El hilo fantasma, 2017)

Una pieza de cámara elegante y psicológica. Narra la relación entre un perfeccionista modisto de la alta costura de Londres en los años 50 y su musa. Es una película sobre el control, el amor y los rituales domésticos.
Por qué verla: El diseño de vestuario y la fotografía son impecables, ideales para quienes aprecian la estética técnica y el detalle visual.
Licorice Pizza (2021)

Una propuesta mucho más luminosa y nostálgica. Sigue el primer amor y el paso a la madurez de dos jóvenes en la California de 1973. Es una película que se siente libre, llena de anécdotas y momentos aparentemente aleatorios que capturan la esencia de una época.
Por qué verla: Es un «coming of age» refrescante que demuestra la versatilidad de Anderson para pasar del drama denso a la comedia romántica con textura.



