José Gregorio Hernández y la Madre Carmen Rendiles, son ejemplo de santidad. El país se regocija, por la canonización de ambos, que con devoción y fe, veneran los venezolanos y el mundo entero
En Caracas los dos hicieron su camino, lleno de muchas vivencias, fe y servicio, luego sus nombres han destacado por milagros, en el que cada día se suman más testimonios.
El Dr. José Gregorio Hernández, el primer santo de Venezuela, un hombre que demostró su solidaridad al prójimo, cercanía, profesionalismo y una devoción católica inigualable, estas acciones, hicieron su trayecto memorable y la Madre Carmen Rendiles, que enseñó a superar las adversidades, la constancia, es un ejemplo por entregar su vida al servicio y a la educación, su inquebrantable fe y amor por Dios, fueron especiales.
Carmen Rendiles, resiliencia y fe
Educadora y fundadora de la Congregación de las Siervas de Jesús, llega a los altares gracias a los milagros y a una gran devoción.
“La hermana San Luis, que era la hermana de sangre de Madre Carmen, me pidió que le diera un impulso a la causa. La llevamos de sierva de Dios a venerable, de venerable a beata en pocos años, nos ocupamos del milagro de la beatificación y posteriormente, del milagro de la canonización”, explica el sacerdote Gerardino Barracchini.
El Padre Gerardino, cuenta que Madre Carmen, era una niña de una familia acomodada, y el no tener su brazo izquierdo, no fue impedimento para seguir el camino de Dios, vocación que sitió a temprana edad, trató de ingresar a varias congregaciones, pero fue rechazada por su discapacidad. Tuvo una gran autoestima.
Hizo el milagro de la sanación inmediata, duradera en el tiempo y fuera del alcance científico, de la doctora Trinet Durand de Branger, que recibió una descarga eléctrica en su brazo y prácticamente ya el brazo estaba inutilizado. En el caso del segundo milagro, fue la curación de la joven Fabiola de Abreu, que estaba prácticamente en estado vegetal, por una meningoencefalitis bacteriana.
“Fueron profetas, modelos de santidad, es posible hacer el bien y ser bueno. Dan respuesta en el tiempo histórico que les toca vivir”, puntualiza el Padre Gerardino Barracchini, vicepostulador de la causa.
José Gregorio Hernández, el doctor de los milagros

Padre Gerardino Barracchini, vicepostulador de la causa y Párroco de la iglesia Nuestra Señora de La Candelaria, quien ha sido fundamental, para que los dos se convirtieran en nuestros Santos, nos dedicó unos minutos, para compartir detalles sobre este tema.
En la decisión que eleva a José Gregorio a la condición de Santo, se aprobó un milagro, la curación de la niña Yaxury Solórzano Ortega, con 10 años de edad, quien resultó herida con una bala en la cabeza, en 2017. Fue sometida a una intervención quirúrgica de cráneo con pronóstico reservado. Tiempo después vuelve caminando, viendo y hablando sin dificultad, cuando el especialista y los estudios previos, diagnosticaban que tendría severas secuelas. Su mamá le rezó a José Gregorio Hernández y asegura que le dijo: “No te preocupes, que tu hija va a salir bien”.
El vicepostulador de la causa, Padre Gerardino Barracchini, explica, “Estuvimos con un segundo milagro, que no llegó a buen término por los peritos médicos, así que vimos con discernimiento, la posibilidad de pedirle al Papa, La Canonización con dispensa de un segundo milagro. Lo hicimos por la llamada canonización o beatificación equipolente. El Papa dispensa del milagro, porque hay unas características del candidato a los altares, que exista una devoción sostenida en el tiempo, fama de santidad, más allá de los límites del territorio en donde murió el candidato y que tenga una fama de milagro”.
La plenaria de cardenales, fue unánime y positiva, así que al firmar el Papa, recibimos la tan esperada noticia del Santo.
Fotos: @vanesitaalves



