Llega la primavera y en Japón los cerezos rompen en flor y comienza la temporada más esperada del año: el Hanami, que no es otra cosa que la floración de los cerezos y la tradición que tiene los nipones de contemplarlos. Esta no ocurre al mismo tiempo en todo Japón, ni cada año durante las mismas fechas, pero sí suele presentarse entre los últimos días de marzo y los primeros de abril. Asimismo, debido a la temperatura suele comenzar desde el sur y sigue hacia el norte, siendo la región de Okinawa la primera en ver los cerezos en flor. Hanami, significa, «mirar las flores», y esto es lo que se hace en estos días de florecimiento ya que es todo un espectáculo.
Una capa rosa
Todos los años este fenómeno de la naturaleza es muy esperado. Durante varios meses, el árbol del cerezo (Sakura) rompe en flor y entonces, todas las ciudades, montañas, parques y ríos se cubren por un suave velo rosado. De esta forma se da paso al Hanami, una de las fiestas más importantes en el calendario japonés y uno de los símbolos patrios que con más orgullo defienden.
Actividades en familia
Durante el periodo en que florecen es tradición que las familias, y la población en general, salgan a hacer picnics, paseos y cualquier actividad que esté relacionada con los cerezos. También se celebran otras actividades tan puramente japonesas como los recitales de haikus, los poemas de tres versos sin rima.
Connotaciones espirituales
Muchos aseguran que los cerezos son la morada donde residen los dioses de la naturaleza y otros dicen que son los relojes campestres para decidir cuándo es el mejor momento de la cosecha, los cerezos han tenido una importancia capital en el devenir de la sociedad japonesa y eso se refleja en sus leyendas y mitos que hay alrededor de estos árboles.
Un signo de amistad
Hace más de cien años, Japón envió 3 mil árboles de cerezo a Washington como un símbolo de amistad entre ambos países. Ese año, se instituyó el Festival de los Cerezos en Flor en Estados Unidos, que se celebra con la llegada de la primavera, durante el mes de abril.
Una flor efímera
El viaje de las flores de cerezo es limitado. Desde inicios de febrero hasta las primeras semanas de mayo, los cerezos japoneses florecen de norte a sur en el país. La primera localidad en observar este despertar natural es la isla de Okinawa, y la última es Hokkaidō. La duración y prontitud de florecimiento depende del clima de cada zona, y de loscambios bruscos entre la estación invernal y la primavera.