La gala de los Grammys, en su edición 68, fue toda una sorpresa, primero por los grandes ganadores de la noche y segundo por el tinte político que acompañó a toda la velada.
El hito histórico de Bad Bunny
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Bad Bunny se convirtió en el primer artista en ganar el Álbum del Año con un disco íntegramente en español por Debí Tirar Más Fotos. En su discurso, visiblemente emocionado, dedicó el premio a los migrantes y lanzó una dura crítica contra las políticas migratorias (ICE) de Estados Unidos.
Justin Bieber en ropa interior

En su regreso a los escenarios tras cinco años, Justin sorprendió al cantar «YUKON» vistiendo únicamente unos bóxer de seda y su guitarra morada. Pese al revuelo, se fue de vacío en sus categorías.
Homenaje a Ozzy Osbourne

Un «supergrupo» formado por Slash, Post Malone, Andrew Watt, Duff McKagan y Chad Smith rindió un tributo eléctrico al «Príncipe de las Tinieblas» meses después de su fallecimiento.
Sabrina Carpenter en Valentino

La cantante de «Espresso» deslumbró con un romántico vestido de Valentino. Su interpretación de «Manchild» fue una de las más aplaudidas por su estética cinematográfica.
Steven Spielberg es ahora un EGOT

Al ganar un Grammy, el cineasta entró al selecto club de artistas que poseen los cuatro grandes premios (Emmy, Grammy, Oscar y Tony).
Lada Gaga en McQueen

Uno de los mejores momentos de la noche de los Grammys fue la explosiva presentación de Lady Gaga cantando «Abracadabra» en un diseño de Alexander McQueen.



