Por fin lo nuevo de Sam Raimi llega a los cines del país, se trata de «Ayuda», una cinta protagonizada por Rachel McAdams (su regreso después de muchos años a la gran pantalla) y Dylan O’Brien (Maze Runner) en la que luego de un accidente aéreo quedan atrapados los dos en una remota isla esperando a que los rescaten.

Pero no todo es lo que parece. Rachel interpreta a Linda, una brillante especialista en planificación y estrategia de una importante compañía, con problemas para relacionarse socialmente, que luego de esperar por un ascenso, éste le es negado cuando su jefe fallece y su arrogante hijo (Bradley, interpretado por O’Brien) toma su lugar.
En un viaje de negocios, al que como burla invitan a Linda, el avión sufre un accidente y es ella junto a Bradley los únicos sobrevivientes y es en este punto donde se desata el caos.

Linda, una entusiasta de cazar, la vida silvestre y Survivor (al cual audicionó) se siente como pez en el agua en este nuevo ambiente. Siempre con una sonrisa y buena actitud, se encarga de cuidar a Bradley quien sale del accidente con la pierna herida y sabiendo que no tiene otra opción debe confiar en Linda para mantenerse vivo. En este punto uno cree saber para donde va la historia, pero lo bueno de ella es que cambia, cada vez que uno cree que va a suceder algo, da un giro inesperado que nos hace mantenernos pegados al asiento para saber cómo va a terminar esta historia.
Es entretenido ver cómo cambian las dinámicas de poder de los dos protagonistas una y otra vez al tiempo que vemos cómo la isla los va moldeando. Aquí no hay tregua y a medida que avanza la historia nos sorprendemos de las decisiones que toman los protagonistas de esta historia.
Otro punto a favor de la misma es el humor negro que maneja, lo que hace que sea una buena mezcla que se disfruta en pantalla.
Las actuaciones

Rachel McAdams, nominada al Oscar, es una gran actriz, de eso no hay duda y lo vuelve a demostrar en esta historia de horror y humor negro en la que su Linda tiene algunos visos de su icónica Regina George, pero en modo survival y mosca muerta.
Mientras que Dylan O’Brien está estupendo como el ricachón insoportable y mimado que a pesar de todo sabe leer muy bien a las personas y sus intenciones.
¿Vale la pena verla? sin duda. Es entretenida, divertida e inesperada y además es un placer ver a Rachel McAdams en pantalla luego de un buen tiempo ausente.



