COCO CHANEL: LA REVOLUCIÓN DE LA MODA

Hay personas que llegan al mundo para poner su huella, resaltar entre la multitud y hacer cosas inolvidables que pasen a la historia. Una de esas fue Coco Chanel, la inolvidable leyenda de la moda que revolucionó la industria y fundó una de las casas de moda más importantes del mundo, que hoy en día sigue siendo referencia de estilo y vanguardia.

Una vida de penurias

Nacida bajo el nombre de Gabrielle Chanel en Saumur, Francia, el 19 de agosto de 1883 en el ceno de una familia humilde, su madre era una campesina llamada Eugénie Jeanne Devolle  y su padre Albert Chanel se desempeñaba como vendedor ambulante. Tenia 4 hermanos más, y durante su infancia la calidad de vida de la familia era bastante precaria; Además, su padre maltrataba seguido a su madre hasta el punto de que, cuando Gabrielle tenía tan solo 11 años, esta se enferma y muere de bronquitis, luego de años de padecer asma en una condición de miseria.

En este momento, Albert Chanel se desliga completamente de sus hijos. Dejando a los dos varones con una familia de acogida en el campo y a las tres niñas en en el monasterio de Aubazine, de la Congregación del Santo Corazón de María, llevada por monjas dedicadas a asistir a los pobres y rechazados, entre ellos niños huérfanos y abandonados.

LA EXPERIENCIA PARISINA DE CHANEL HAUTE COUTURE

Es en este lugar donde la futura Coco Chanel tiene su primer contacto con la moda, puesto que con la estricta disciplina del orfanato también vinieron clases de costura, en las que aprendió a coser, bordar a mano y a planchar. Luego de dejar el orfanato, y con ganas de olvidar su trágica infancia, decide inventarse una biografía.

Tuvo una breve carrera como cantante, y de uno de los temas que tocaba, Qui qu’a vu Coco, del que se inspiró para tomar el nombre que la acompañaría hasta el final de sus días.

A los 22 años, conoció a Étienne Balsan, un joven adinerado con quien mantuvo una relación de seis años; gracias a este descubre una vida de lujo y ocio entre fiestas y reuniones sociales. Sin embargo, tiempo después se fugaría a Paris con Arthur Boy.

Aferrada a la idea de abrir una casa de modas, pero no contaba con el capital necesario, por esto buscó la ayuda económica de Balsan y en 1914 compró rediseñó cerca de una decena de sombreros y los vendió a su circulo social. Esto resultó en un éxito rotundo, es en este momento cuanto termina de ganar el impulso necesario para lanzar su propia linea de moda, con un estilo totalmente innovador para la época.

Estilo único e innovador

El estilo de los diseños de Chanel marcó un antes y después en la moda femenina de la época. Las piezas eran sencillas y funcionales, sacando totalmente del panorama los gigantes y pesados corsés que se usaban para la época. Su revolución no paró ahí, años mas tarde seria la primera diseñadora en introducir telas como el Jersey en el mundo de la alta costura. Pasos muy arriesgados, pero que encantaron a sus clientes y ayudaron a catapultar su carrera como una de las principales figuras de la industria.

Con el estallido de la guerra, sus diseños se fueron haciendo cada vez más populares, en parte por lo cómodo que resultaban a sus clientas.

Se codeo con las más importantes figuras culturales de la época, entre ellas Salvador Dalí. El negocio iba viento en popa, y sus diseños se usaban por las mujeres en todas partes del mundo, desde Nueva York hasta Madrid, su estilo simple y elegante parecía ir a tono con los movimientos de liberación femenina que comenzaron al terminar la guerra.

Y es que Coco Chanel imponía su estilo, hacia lo que quería y automáticamente lo volvía tendencia. Se atrevió a broncearse en una sociedad donde se consideraba este un acto de plebeyos. Como era de esperar, todas sus clientas comenzaron a imitarla. Lo mismo pasó cuando, después de que Boy la dejara para casarse con una Aristócrata, cortara todo su cabello e impusiera el nacimiento del estilo garçon. 

Acortó el largo de las faldas, e influenciada por la guerra comenzó a diseñar modelos plisados al mejor estilo de los uniformes de los marineros. Una de sus máximas creaciones fue el perfume Chanel N°5, era la combinación perfecta de 80 ingredientes seleccionados únicamente por ella, otro más que se agregó a su larga lista de éxitos y que hoy en día sigue siendo comercializado por la marca.

Asimismo hay que adjudicarle la popularización del bolso con cadenas doradas, otro de los iconos de su trabajo que aun sigue en los estantes de las tiendas, que ha ido cambiando al pasar de los años sin dejar de lado la esencia de simpleza con la que fue concebido.

Si un vestido sin corsé era impensable antes de la llegada de Chanel, no es sorpresa que también lo fueran pantalones para las mujeres; así como tampoco lo es que la diseñadora se haya atrevido a diseñarlos para sus clientas y que estos resultaran en otro éxito más.

Su trabajo la llevó hasta Hollywood, en donde el estudio MGM llegó al acuerdo de pagarle un millón de dólares, para que vistiera a sus estrellas. Así como su conjunto clásico: chaqueta arriba con botones y falda debajo, estas prendas forman parte de la historia como dos de las más emblemáticas que han existido, usado por otra de las grandes mujeres de la historia Jackie Kennedy, cuando fue primera dama de Estados Unidos.

Chanel nunca dejó de trabajar, a pesar de ser multimillonaria todos los días, hasta su muerte, se presentaba en su taller y era quien tenia la ultima decision el el proceso creativo de las colecciones.

  

 

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